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mar 4

Los tiempos del simulacro [5]

Publicado por: James R. Cantre el Jueves, marzo 4, 2010 en Los tiempos del simulacro, Prosa

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Los tiempos del simulacro [5]

James R. Cantre

5.

¿Para qué  pierdes la forma y te haces sonido? ¿Para quién desencajas tu voz castrada por la niñez? Recuerdo que me decías, violentando la Totalidad, que todos quedaban atónitos con tu voz, excepto tu padre. De repente el Todo ya no era todo, dejabas afuera todo lo demás… ¿Cómo así? No lo sé.

¿Quién era tu padre? ¿Acaso una ráfaga que adviertes su presencia con el frío, mientras que ella ya no está? ¿De dónde vino la ráfaga? ¿Hacia dónde va? “A todas partes, pero nunca se queda conmigo”,  con esas palabras dijiste que te hiciste adulto. “Ahora eres todo lo demás, excepto un niño…”—te repliqué— y acercándote con ronca voz a mi oído cantaste “No soy nada”…

 
©2010 James R. Cantre

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feb 21

Los tiempos del simulacro [4]

Publicado por: James R. Cantre el Domingo, febrero 21, 2010 en Los tiempos del simulacro, Prosa

soledades

Los tiempos del simulacro [4]

James R. Cantre

 
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.

-Lope de Vega
 

El problema, el verdadero problema, es la soledad. Esa invasión de espacio, mejor dicho, espacio de más… Se percibe la ausencia de movilidad: el dulce silencio de lo que no se inmuta. Hasta que un palpitar ingenuo te hace crear fantasmas en forma de recuerdos o de visiones. ¿Lo recuerdas? He ahí el verdadero problema, la soledad. Y es que el recuerdo no conoce de soledades, sólo de lo que está lleno, de al menos con un fantasma. Otra vez el palpitar. Más rápido. El corazón salta como si el cuerpo entero hubiese estado ejecercitándose, y era tan sólo la mente. Lo peculiar de estos latidos, es que van acompañados de un escalofrío, un descompasado latir y un confuso pensar. Es el amor, o mejor dicho, las soledades.

 

©2010 James R. Cantre

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feb 14

Los tiempos del simulacro [3]

Publicado por: James R. Cantre el Domingo, febrero 14, 2010 en Los tiempos del simulacro, Prosa

postamor

Los tiempos del simulacro [3]

James R. Cantre

POSTAMOR

 

¿Quién creerá en el amor después del amor? ¿Qué sientes? ¿Por qué el amor es corazón y no páncreas? A veces, se torna hígado, cirrosis… ¿Qué es el amor? ¿Apetito, esmero, voluntad, cariño? Nada parece definir “amor”, como si fuera anterior a las definiciones, y éstas últimas, efectos… ¿Qué locura, no? ¿Quién-qué atestará nuestra insuficiencia? Late, latente.

¿Habrá mayor relato que el amor? ¿Cuál más evidente? Todos hijos de Eros.

Algún día la globalización también secará al amor junto a los pájaros con una brisa de otoño. Ya marrón, descenderán columpiándose en las ondas del aire. Caerán resquebrajados al suelo, desplumados, cuarteados como barro mal trabajado. Vendrán los aires reacios, producto de la pudrición y el amor se deliberará, dejara de ser un fin y se transmutará en medio. En fin, el amor sobrepasará al amor; dejará de ser amor. Late, latente…

Aquello que amo nunca es lo mismo a lo que amo.

 

©2010 James R. Cantre

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feb 8

Los tiempos del simulacro [2]

Publicado por: James R. Cantre el Lunes, febrero 8, 2010 en Los tiempos del simulacro, Prosa

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Los tiempos del simulacro [2]

James R. Cantre

2.

En la postmodernidad no existirá la vida, al menos no como la conocemos… De quedar ser humano, será autómata ruin manejando el polvo de lo que hoy tocamos. ¿Qué ruinas tocas? La casa que habitas se torna de a poco en la tumba de tu existencia.

La Verdad se escribirá única y exclusivamente con minúscula, y se ensanchará la “S” en la palabra “simulacro”: los tiempos del Simulacro. Falseamos nuestras personalidades y descubrimos que no son ciencia; descubrimos que ni siquiera son personalidades, ni palabra, ni letras, simplemente las falseamos y no propusimos nada… La ironía que desmantela sin propuesta nunca llega a la sátira. La vida es una simple ironía. La Muerte: la doctora por excelencia con sus eternos fármacos “las enfermedades” que se empeñan en curarnos de la Vida. La muerte, el chiste que satiriza la vida. La acaba, dejando de rastro una carcajada que seguirá retumbando por el espacio.

©2010 James R. Cantre

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feb 1

Los tiempos del simulacro [1]

Publicado por: James R. Cantre el Lunes, febrero 1, 2010 en Los tiempos del simulacro, Prosa

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Los tiempos del simulacro [pt.1]

James R. Cantre

1.

Hemos perdido la conexión; nos hemos enredado entre cables y metal. Estupefactos, drogadictos de los fotones digitales. Artificiosamente nos hemos compactado un zócalo  gomoso bajo lo pies, para protegernos de la Tierra.  Nuestras voces fluctuantes navegan por los aires, onduladas, esperando poder revelarse en auriculares y en electricidad. ¿Qué tal, desde dónde me lees?

¿Se siente bien tomar conciencia de uno mismo, en el instante paradisíaco en que te cuestionas dónde estás! ¿Quién eres? Clisé pregunta, ¿no? ¡Ya, ya, ya sé…! Disculpa la sonrisa, de  por cierto, sólo los humanos ríen. Veo que la mirada oblicua que lanzaste hacia arriba, un tanto a la izquierda, no te ha ayudado a dar con la exacta imagen de algún animal que ría. No lo hay, no lo busques más. Ni para tanto, no abandones la búsqueda. Ayúdame y piensa en dónde estás. Todo es un recuerdo. El pensamiento nunca atrapa el acto; atrapa su sombra. “¿Dónde estás?”, imposible contestar. La acción más rápida no será la que trascienda la luz, sino la que se trascienda así misma; esa será la verdadera máquina del tiempo.

Los colores nos dominan, tenaz y solapadamente. Nos controlan; nada nuevo, pero siempre sorprende recordarlo. Abres tu computadora, ojeas, y ahora navegas, como las voces;  ahora son tripulación de la misma nave. Creas un perfil: un personaje. Nadie te conoce. No te conoces. La otredad hecha píxeles. Y te bebes los puntitos de colores, incapaz de renunciar a tu condición sedienta.  Leí en alguna parte, o recuerdo mayeuticamente, decir a alguien que la muerte no existía, ni para los vivos, ni, respectivamente, para los muertos. ¿Y por qué empeñarnos en nombrar lo que no existe, a una no-identidad, como si las palabras vivificaran las cosas?

La Red: donde poco a poco nos vamos enmarañando todos, ¿en dónde está y quién la tiene? Sin nosotros no hay Red; ni dinero; pierden su función. La inteligencia artificial, en esencia no será robótica, ni material, sino cibernética. Será otra realidad que logre subsistir sin importar nuestra presencia. Existirá en ese mundillo de silicón dotado de memoria compacta,

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Postmodernidad: especie de religión que cree que hay vida después de la modernidad.

©2010 James R. Cantre

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